jueves, 15 de octubre de 2020

LA CASA DEL LOBO - CENTRO DE ESTANCIA, ESTUDIO Y OBSERVACIÓN DE FAUNA DE MONTAÑA EN EL SISTEMA CENTRAL. Mengamuñoz, Ávila. 



            La casa del Lobo se situa entre las sierras de la Paramera y la Serrota, en el municipio de Mengamuñoz, en Ávila, a medio camino entre la ciudad amurallada y la Sierra de Gredos. Con capacidad para 8 personas, te da la oportunidad de convivir con una familia de naturalistas en la modalidad de pensión completa por un precio de 50 Euros persona/día, incluyendo excursiones en todoterreno para la observación de fauna local, que incluye grandes rapaces y ungulados silvestres además del lobo.

            La casa está abierta tanto para turistas y visitantes ocasionales, como para grupos e investigadores independietes o de diversas instituciones que trabajen sobre diferentes aspectos del sistema central. Precios aún más barato para estancias a partir de una semana.

Contacto y reservas: 630 22 02 28

                                maxi.sierra.uad@gmail.com

jueves, 24 de septiembre de 2020

 ACERCA DE "LA ESPAÑA VACIADA"


        El hombre urbanita alberga en su mente un mito acerca del medio rural. En su alienado quehacer diario, en su estresante, enajenada, e irreflexiva existencia, vuelve sus ojos hacia un supuesto paraíso natural existente en los pueblos. En sus limitadas y epidérmicas incursiones en ese medio, le parece disfrutar de una mejor comida, un mejor aire que respirar, una Naturaleza mejor conservada, y unas gentes más nobles con las que tratar. Nada más lejos de la realidad para los que, aún procediendo del mundo urbano, hemos profundizado, analizado y vivido esa "siniestra" España vaciada.

        La imagen urbanita del hombre de pueblo como protector del medio natural es irreal, más bien incluso totalmente opuesta a la realidad. Tampoco es, hoy en día, real la visión de estos hombres de pueblo como sabios que todo lo conocen acerca del medio que les rodea, eso tal vez ocurría, en el mejor de los casos, con las anteriores generaciones. Lejos de todo ello, el "Homo ruralis" de nuestros días ha perdido la sabiduría de sus padres y abuelos, y ya solo atiende a estímulos crematísticos procedentes del turismo, de subvenciones agropecuarias de todo tipo y de todas las administraciones, cultivando la picaresca y la queja eterna. 

Todo tiene que ver para nuestros hombres de la "España vaciada", estúpida frase de moda, con lo material, el dinero y el patrimonio personal, y en aras de ello se aniquila la estética y la biodiversidad de la Naturaleza circundante, pues este hombre de pueblo arroja sus electrodomésticos viejos en medio de los prados, abandona en los campos sus vehículos inservibles, arrasa los paramos con herbicidas, corta, quema, tala, arranca los bosques para crear pastos para su ganado y campos de cultivo, aniquila la biodiversidad de su entorno para que subsista su ganado. ?No sería en realidad una bendición que esa España estuviese realmente vaciada?.

    Desde el punto de vista psico-antropológico existe un cierto primitivismo tribal en nuestra "España vaciada". Efectivamente en estos pueblos todo parece funcionar a nivel de estructuras de Familia-clan- tribu, con fuertes alianzas y feroces animadversiones. Este primitivismo es más acentuado cuanto más aislados están los pueblos en cuestión, llegándose a dar en ocasiones acontecimientos sobrecogedores.

Es en muchos casos esta España vaciada una España sin ley, sin autoridades presentes de facto, y donde reinan los desmanes continuos contra la Naturaleza, sin que nadie ponga coto a ello, sin que siquiera nadie fuera de "la tribu", tenga noticia de ello.

No amigos, no. No es el hombre de campo hoy en día un protector, un guardián de la Naturaleza, es más bien todo lo contrario, un destructor eficaz y constante de la misma. Por eso os digo desde estas páginas, que bendita España vaciada, pues nuestra única esperanza es la desaparición de esta generación rural a la que con suerte sus hijos ya no seguirán en sus desmanes, pues la mayor parte de ellos irán a las Universidades, se formaran o trabajaran en las ciudades y tal vez protagonicen una vuelta racional al medio que les vio crecer.

Ah!, y no olvidéis que los "sabios" de pueblo creen que los urbanitas son tontos, y a pesar de que en gran medida viven de ellos, intentaran engañarles siempre que sea posible.


        




    

    

lunes, 14 de septiembre de 2020

LA CASA DEL LOBO Una iniciativa de ASESICE para rastrear y avistar al cánido salvaje en la provincia de Ávila.



En Mengamuñoz, Ávila. A medio camino entre la ciudad de  Ávila y la sierra de Gredos. En plena zona lobera de las sierras de la Paramera y la Serrota. Excursiones con posibilidad de alojamiento y pensión completa. Contáctanos en el 630 22 02 28 y  maxi.sierra.uad@gmail.com

 

jueves, 14 de mayo de 2020

CUATRO POR UNO - EL ECOLOGISMO ACTIVO QUE VIENE

CAMBIO DE PARADIGMA
RELATO POR ENTREGAS
PARTE I

Cuando era más joven todo me parecía muy claro. Había malos y buenos. En esto del campo, la naturaleza, su conservación, veía a los que habían decidido salir a matar y a los que habíamos decidido salir a observar, a los que sacaban provecho del bosque talandolo, los que lo convertían en prado para su ganado o tierras de cultivo, obtenían caza y pesca, contaminaban, degradaban y destruían paulatinamente los ecosistemas. A los que urbanizaban áreas rusticas y levantaban faraónicas obras de infraestructura. Ellos, en mi ingenuidad de principiante eran los malos, los que habían decidido matar y lucrarse con la Naturaleza. En esa ingenuidad, nosotros, los que salíamos al campo solo armados con unos prismáticos para observar las aves, eramos los buenos. También formaban parte del ejercito de los buenos, los científicos, los sabios de la Universidad, y los administradores de las consejerías y el ministerio de Medio ambiente. Tras más de tres años trabajando a pie de campo por la conservación de la Naturaleza, aquel esquema simplista que yo tenía en la cabeza había desaparecido por completo. Ni los malos eran, a veces,tan malos, y, sobre todo, los supuestos buenos no lo eran tanto en muchos casos.
Con una sociedad indolente, unos políticos solo pendientes de su continuidad en las poltronas, y una gran masa de cazadores, ganaderos, agricultores, silvicultores, proyectos y trabajos de obras públicas, bien organizados en auténticos lobees con poder, con una Universidad obsoleta y de espaldas a la realidad ambienta y social, los métodos conservacionistas habían resultado ser un completo fracaso. Y la administración conservacionista, en el mejor de los casos, estaba ausente.

Yo he recorrido todo ese camino, el ecologismo, los trabajos técnicos de campo, la pedagogía y docencia, hasta la opción política. Nada que hacer.

Es por eso que me pasé al lado oscuro..